Desde Viena en Austria, capital y templo de la música erudita europea y cuna del Vals, aterrizan los SIMPLY QUARTET a San Andrés, cuna del Kriol Myuuzik y paraíso con el Mar de los Siete Colores.
Simply Quartet es un ensamble de cuerdas, constituido por dos violines, una viola y un cello, que llega a la isla como un preciado regalo cultural. Un lujo para nuestros oídos, que hoy en día, están más que nada acostumbrados a la saturación del ruido.
Tendremos el inmenso privilegio de poder verlos, oírlos y escucharlos en concierto en el auditorio del Centro Cultural del Banco de la República. En uno de los eventos claves de su agenda 2023, celebrando los 100 años del banco. Precisamente a reactivarse el próximo viernes 9 de junio, a partir de las 6:30 de la tarde con este concierto de cuerdas.
Esa noche de viernes en San Andrés, representará para Simply Quartet, el performance que cierra su gira durante el primer semestre del año. Tras su show en Bogotá, y hasta el próximo agosto cuando se presenten en Geisenheim, Schloß Johannisberg, Fürst-von-Metternich-Saal; continuando con la segunda parte y temporada de su gira internacional.
Así que, mi hipótesis fundamental sobre esté concierto de cámara, las partituras, las cuerdas, el arco, los movimientos, crescendos y sus allegros... es que va a ser apoteósico e irrepetible.
La austriaca Antonia Rankersberger, al mando de su preciado violín Camillo Camilli de 1736 puesto a su disposición por el Banco Nacional de Austria; los chinos Danfeng Shen, con su violín Giovanni Battista Guadagnini de 1753; Lyu Xiang, dueño de una viola solista magnifica y el noruego Ivan Valentin Hollup Roald con su violoncelo estremecedor; nos sumergirán, deleitarán y transportarán hasta el espacio infinito y más allá, a bordo de piezas magistrales de los grandes compositores austriacos Franz Schubert y Antón Webern, además del checo Antonín Dvorák.
Es clave ir preparado para recibir las múltiples descargas efervescentes de dopamina, que generará nuestro cerebro, al reaccionar a las composiciones de la música clásica del siglo XVIII, XIX y parte del siglo XX; de los grandes salones y cortes imperiales del viejo continente.
Al estudiar a fondo los Simply Quartet (vía YouTube obviamente), puedo concluir que sus interpretaciones, nos abrirán la cabeza en cuatro partes y en el mismo número de direcciones flotaremos en el viento. Será una puesta en escena vital y revitalizante como nunca hemos visto y escuchado, en honor a las corrientes y estilos como el romanticismo, el posromanticismo, el dodecafonismo y el serialismo.



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